Basta ya retornense las piezas de
arte sacro robadas por usureros catalanes dependientes del
escultor marés y que están expuestas en el
museo del mismo nombre en
barcelona. Lo robado de tamara no ha sido olvidado. Justo es que se devuelva lo que es de su legítimo propietario si bien la fama de ladrones no podemos borrarla. Eso ya no depende de nosotros. Así que museo marés haber criado buena fama, lo sentimos si teneis la fama mala que teneis.