Hoy siento el peso del abandono mientras suena distorsionada una guitarra de hace veinte años, cuando bebíamos las noches con ojos aún de niño.
Hoy, mientras las paredes desnudas me susurran el poema de las ausencias, vuelvo a los campos que me oyeron crecer igual que yo escuchaba la hierba a la hora de las moscas.
Vienen a verme los muertos y me dicen el poema de las soledades, de un cielo que no llora, de los panes de cuatro bocas que gritan a las manchas de huevo frito en la memoria.
Gritan ... (ver texto completo)
Hoy, mientras las paredes desnudas me susurran el poema de las ausencias, vuelvo a los campos que me oyeron crecer igual que yo escuchaba la hierba a la hora de las moscas.
Vienen a verme los muertos y me dicen el poema de las soledades, de un cielo que no llora, de los panes de cuatro bocas que gritan a las manchas de huevo frito en la memoria.
Gritan ... (ver texto completo)