Temia al pasado hasta que comprendi que es solo mi proyección mental y ya no puede herirme mas
Temia la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.
Temia lo que la gente opinara de mi, hasta que me di cuenta, ¡que de todos modos opinan!
Temia me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.