ROMANCE DE ZAMARRILLA'
Era Zamarrilla un bandolero,
al que la justicia perseguía,
Málaga era el puerto marinero
donde a por cariño iba y venía.
Dicen que una noche a su bravura,
le pusieron circo en el perche,
y fue su amparo ante el
el manto de la amargura.
Y cuenta la historia
que una rosa blanca cambio de color
volviéndose roja
y que Zamarrilla llorando canto.
Amargura
ayyyyyyyy,
ayyyyyyyyy,
madre hermosa.
La del color bronceao,
deja que ponga esta rosa
junto al puñal que han clavao
tu amargura dolorosa.
Viendo aquel milagro de la rosa,
que se volvió como la grana,
frente a la morena dolorosa
floreció un clavel de flor cristiana.
Cuentan que sintió remordimientos,
y por conseguir la salvación,
pidió a los cielos perdón,
en los claustros de un convento.
Historia o romance
pero en los altares la rosa quedo,
milagro triunfante,
de la dolorosa que luce una flor.
Amargura,
ayyyyyyyy,
ayyyyyyyyy,
mare hermosa.
La del color bronceao,
deja que ponga esta rosa
junto al puñal que han clavao,
tu amargura,
ayyyyyyyyy,
dolorosa.
Marifé de Triana
Era Zamarrilla un bandolero,
al que la justicia perseguía,
Málaga era el puerto marinero
donde a por cariño iba y venía.
Dicen que una noche a su bravura,
le pusieron circo en el perche,
y fue su amparo ante el
el manto de la amargura.
Y cuenta la historia
que una rosa blanca cambio de color
volviéndose roja
y que Zamarrilla llorando canto.
Amargura
ayyyyyyyy,
ayyyyyyyyy,
madre hermosa.
La del color bronceao,
deja que ponga esta rosa
junto al puñal que han clavao
tu amargura dolorosa.
Viendo aquel milagro de la rosa,
que se volvió como la grana,
frente a la morena dolorosa
floreció un clavel de flor cristiana.
Cuentan que sintió remordimientos,
y por conseguir la salvación,
pidió a los cielos perdón,
en los claustros de un convento.
Historia o romance
pero en los altares la rosa quedo,
milagro triunfante,
de la dolorosa que luce una flor.
Amargura,
ayyyyyyyy,
ayyyyyyyyy,
mare hermosa.
La del color bronceao,
deja que ponga esta rosa
junto al puñal que han clavao,
tu amargura,
ayyyyyyyyy,
dolorosa.
Marifé de Triana