Aries cada dia me intrigo mas, ¡yo pienso siempre! y deseo estes bien, pasa buena tarde besin
Buenas tardes Berta, por favor no hagas demasiado caso a los poemas que pongo, muchos de ellos no tienen nada que ver conmigo, otros los escribí hace mucho tiempo, y la mayoría son cosas absurdas que me da por escribir.
Me sabe muy mal que estés sufriendo por mí, pues no hay motivo, yo estoy muy bien gracias a Dios.
Sería absurdo decir que no tengo ningún problema, pues no creo que haya nadie que no tenga algo de qué preocuparse, pero tengo que dar gracias a Dios todos los días por todos los dones y beneficios que me concede; uno de ellos tener una amiga como tú que se preocupa por mí, por eso te lo agradezco, pero de verdad que estoy muy bien A, D, G.
Recibe un beso y un fuerte abrazo.
Me sabe muy mal que estés sufriendo por mí, pues no hay motivo, yo estoy muy bien gracias a Dios.
Sería absurdo decir que no tengo ningún problema, pues no creo que haya nadie que no tenga algo de qué preocuparse, pero tengo que dar gracias a Dios todos los días por todos los dones y beneficios que me concede; uno de ellos tener una amiga como tú que se preocupa por mí, por eso te lo agradezco, pero de verdad que estoy muy bien A, D, G.
Recibe un beso y un fuerte abrazo.
Bueno hija, que peso me quitas, si es que soy muy visionaria, por favor no lo tomes mas que te quiero y veo el esfuerzo que haces al pasar tan temprano, gracias por todo, y por dios si es verdad, que te he cogido mucho cariño, y me encantan, tus poemas y mucho, son muy buenos, yo lo que escribo lo hago, siempre con mis vivencias, a mi hija que se caso muy joven, y cosas asi.
La verdad, ¡soy muy mala! y me agarro a las cosas cotidianas, o que me han pasado, ya te ire poniendo alguna, asi juzgas, me alegro tanto que solo decirte, pasalo bien, se feliz y todos tenemos preocupaciones ¡pero reales! besines
La verdad, ¡soy muy mala! y me agarro a las cosas cotidianas, o que me han pasado, ya te ire poniendo alguna, asi juzgas, me alegro tanto que solo decirte, pasalo bien, se feliz y todos tenemos preocupaciones ¡pero reales! besines
Buenas noches Berta, estoy deseando leer algo de lo que escribes, pues seguro que son cosas muy bonitas.
Mira yo que tonterías escribo a veces, esto que te voy a poner ahora es como si fuera un cuento para mi nieta, por eso te digo que no hagas caso de lo que escribo, que muchas veces son estas fantasías bastante tontas por cierto, pero es por pasar el rato.
Mira yo que tonterías escribo a veces, esto que te voy a poner ahora es como si fuera un cuento para mi nieta, por eso te digo que no hagas caso de lo que escribo, que muchas veces son estas fantasías bastante tontas por cierto, pero es por pasar el rato.
HAZ SIEMPRE EL BIEN
En una vieja cabaña,
con la puerta muy raída,
que el viento fuerte azotaba
como si quisiera abrirla,
Vivian dos ancianitos
los dos ciegos, por más señas,
sin vecinos, ni parientes,
solo su pequeña nieta.
Era una preciosa niña
más bonita que un lucero,
despierta como una ardilla
quien cuidaba a los abuelos.
Pues solo tenía diez años
aunque parecía mayor,
ella limpiaba la casa
y lo hacía con primor.
Cuidaba sus ovejitas
con lo que se alimentaban,
y también tenía un huerto
donde verduras plantaba.
Un día salió a por agua
a un cercano riachuelo,
y se encontró una ancianita
caída estaba en el suelo.
Intentaba incorporarse
pero sola no podía,
un pie se había torcido
y por eso le dolía.
La niña cuando la vio
soltó el cántaro al instante,
y su mano le ofreció
para poder levantarse.
Con su ayuda y el bastón
llegaron a la cabaña,
el abuelo que la oyó
le preguntó ¿con quién hablas?
La niña le contestó
“una amiga que encontré”,
la he invitado que se quede
hasta que se cure el pie.
La ancianita disfrazada
pues de anciana no era tal,
quiso probar a la niña
y comprobó su bondad.
Se los llevó a su castillo
pagando así su favor.
! Siempre reciben un premio
quien tiene buen corazón!
Pa. Sa. Ma.
En una vieja cabaña,
con la puerta muy raída,
que el viento fuerte azotaba
como si quisiera abrirla,
Vivian dos ancianitos
los dos ciegos, por más señas,
sin vecinos, ni parientes,
solo su pequeña nieta.
Era una preciosa niña
más bonita que un lucero,
despierta como una ardilla
quien cuidaba a los abuelos.
Pues solo tenía diez años
aunque parecía mayor,
ella limpiaba la casa
y lo hacía con primor.
Cuidaba sus ovejitas
con lo que se alimentaban,
y también tenía un huerto
donde verduras plantaba.
Un día salió a por agua
a un cercano riachuelo,
y se encontró una ancianita
caída estaba en el suelo.
Intentaba incorporarse
pero sola no podía,
un pie se había torcido
y por eso le dolía.
La niña cuando la vio
soltó el cántaro al instante,
y su mano le ofreció
para poder levantarse.
Con su ayuda y el bastón
llegaron a la cabaña,
el abuelo que la oyó
le preguntó ¿con quién hablas?
La niña le contestó
“una amiga que encontré”,
la he invitado que se quede
hasta que se cure el pie.
La ancianita disfrazada
pues de anciana no era tal,
quiso probar a la niña
y comprobó su bondad.
Se los llevó a su castillo
pagando así su favor.
! Siempre reciben un premio
quien tiene buen corazón!
Pa. Sa. Ma.