VILLASECA DE LACIANA: Es el mar mi ropaje: así desnuda...

Es el mar mi ropaje: así desnuda

como una enorme ola a ti yo llego.

Mi ocasión la tormenta y los relámpagos,

y es la montura de mi amor el viento.

No retorno: yo voy pues son mis pasos

como a la hierba la pasión del fuego.

Soy la bestia de larga cabellera

que lame la otra lengua que es el beso.

En la forma de piedra me hallo a gusto

porque es así tan duro mi silencio

que no lo vencerá el dolor del mundo,

ni del odio la gota de veneno.

Es el mar mi ropaje: así desnuda

como una enorme ola a ti yo llego.

Brotaron en mis manos de agua sucia

las flores venenosas de estos versos.

ESTATUA EN LA PLAZA VERDE

Te esperaría. Yo sería, amado,

la primera en llegar hasta la vía,

y la última en volver, con un paraguas,

de la estación del tren que te traería.

Iré hasta el mar como la lluvia, a veces,

y pasaré del mar a la otra cita,

en el muelle del puerto, frente al río.

Seré la gris silueta que tirita.

Inmensamente sola como novia

saldré a buscarte y volveré tardía.

Del balcón a la plaza partiré.

Seré una estatua de melancolía.

Y a la hora puntual de nuestras muertes,

si llegara primera a nuestra cita,

te estaré ya aguardando para darte

mi amor en una blanca margarita.