Después de asistir a un partido, dos amigos discutían sobre una jugada en particular.
Te digo que fue penal.
De ninguna manera. Estoy completamente seguro. Vuelvo a repetirte que aquello no fue penalti.
Así estuvieron discutiendo largo tiempo sin ponerse de acuerdo. Entonces, para zanjar la discusión, el primero dice:
¡Fue penal! ¡Te lo juro por las cenizas de mi padre!
¿Qué me dices? ¡Pero si tu padre vive!
¡Sí, pero fuma!
Te digo que fue penal.
De ninguna manera. Estoy completamente seguro. Vuelvo a repetirte que aquello no fue penalti.
Así estuvieron discutiendo largo tiempo sin ponerse de acuerdo. Entonces, para zanjar la discusión, el primero dice:
¡Fue penal! ¡Te lo juro por las cenizas de mi padre!
¿Qué me dices? ¡Pero si tu padre vive!
¡Sí, pero fuma!