VILLASECA DE LACIANA: Margarita: Cada rosa...

Margarita: Cada rosa
tiene un rumorcillo de agua,
y un dolor de estrella viva
bajo sus hojas heladas.

Llegan como niñas chicas
a tu mano delicada
bajo el ardiente jardín
moreno de tus pestañas.

Quisiera haberlas cogido
en un jardín de Granada,
y haberme herido los dedos
con espinas de sus ramas.

¡Ojalá que pronto puedas
correr por altas montañas,
libre de tu caminero
como una corza en llamas!