Eterna
primavera
la que mi corazón anida
cuando arriban aquellos días
de bullicio y alegría
que en mi
juventud tuviera.
Siento que mi alma revive,
las bellas
mariposas me rodean,
las
flores con el viento juguetean,
y el riachuelo cristalino que me dice
ven, que a mi orilla alguien desespera.