Hay un vaho de profana tristeza
rondando las sedas de mi almohada,
con grises pinceladas de nostalgias
y sutiles cánticos de ausencias…
La ternura y la tristeza se dan la mano
recorriendo senderos de añoranzas
cubiertos de blancas margaritas,
un paisaje cambiante cada día,
donde reposan los momentos más sublimes…
... (ver texto completo)