Ya no me pinto mi sonrisa nueva para recibirte, ya no me muero por besar tus labios ni quemar tu piel, ya no me rompo la esperanza a golpes contra tu inconsciencia, murió mi paciencia, y ahora estoy despierta y no me quedan ganas para verte más.
Ya no recuerdo que me hizo un día quedarme a tu lado, por más que quiera no recuerdo que pude encontrar en ti, he estado ciega demasiado tiempo y ahora estoy cansada de seguirte el
juego, cuando nazca el alba estaré muy lejos, muy lejos de ti.
No te
... (ver texto completo)