En una ocasión bajabamos de una de las fiestas de Robledo un grupo de chavales de entre 10 y 14 años. En la cuesta el conde subía un coche que se paró y apagó las luces. Alguien gritó EL CHUPASANGRES. Se produjo una desvandada que subimos volando los riberos que hay a ambos lados de la carretera, y continuamos corriendo praos alante.
Despues supimos que era un hermano de la maestra, doña Clara, que se le había calado el coche por lo empinado de la cuesta.
El susto fué morrocotudo.
No recuerdo ... (ver texto completo)
Despues supimos que era un hermano de la maestra, doña Clara, que se le había calado el coche por lo empinado de la cuesta.
El susto fué morrocotudo.
No recuerdo ... (ver texto completo)