Las cosas verdes de este mundo son maravillosas, ¿Verdad? (...). Nos empeñamos en deshacernos de ellas y resulta que muchas veces son justo lo que nos salva.
Madre Tierra, que lloré interiormente por ti en aquel momento
Si no comenzamos a pensar de una forma sustentable, la madre tierra se despedirá de nosotros.
Soy tuyo, madre tierra: me invade el parentesco inevitable y hondo de tu ritmo en mi sangre, porque pese a mi miedo, a mi apego a la vida, hay algo en mis adentros que espera y desespera por regresar a ti.