Por esta época del año, pasó
- Vamos, hijo, arriba, te tienes que levantar ya pues van a venir a desayunar los “bercianos” y tienes que ir con ellos. Dormían en el
pajar, que por aquellas fechas, estaba lleno.
El día antes, al
anochecer, habían llegado a
casa la cuadrilla, que habían contratado en
Riello para segar el
pan (el centeno).
Las cuadrillas, según decían los del
pueblo, no debían de tener más de cuatro o cinco componentes, pues con un número mayor se perdía mucho tiempo en los remates
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