La
iglesia de
Santo Tomás de las Ollas, considerada por quienes la visitan como una auténtica joya del
arte mozárabe. Se trata de un templo del siglo X construido en
piedra, de planta rectangular, al que se le añaden dos
capillas que sobresalen en uno de los laterales y en la cabecera, además de una
torre con
espadaña a los pies. El conjunto se completa con una cuidada
portada románica del siglo XII, con
arcos de medio punto que aportan un contraste estilístico muy singular. Aunque el exterior pueda resultar discreto y esté condicionado por su ubicación junto a un
acantilado, la valoración global es muy positiva, destacando sobre todo el valor histórico y
artístico del interior, que convierte la visita en un descubrimiento sorprendente para quienes se acercan hasta este
rincón del Bierzo.