Es cómo un
túnel hacia el colmo de la BELLEZA, cómo una
ventana hacia la alegría, el
color y la esencia de lo sublime. Es salir de la tiniebla y encontrar la luz cegadora de la libertad, enmarcada en un cuadro, que nos muestra el
camino de la DICHA. Fíjate en la sabia combinación de ambos contrastes. Le haría
feliz a Dalí, Picasso, Miró y a Alberto Chommer.