Por los años sesenta, una abuela que siempre habia vivido en el
campo, no queria subir en automovil de su nieto. Este logro convencerla para que diera un
paseo en su
coche; la pobre mujer estaba aterrada. Despues de verlo cambiar velocidades durante un rato, le dijo:
-Mira, tu manten las manos en el volante y olvidate de ese palo; yo puedo remover la gasolina mientras tu conduces. jejejeeeeeeeeee