¡Biennnnnnnnnn...! de premio: un rastro, un forcón y una bota de vino para ir a la hierba a Soloscorros. jajajajja.
Me encanta el
premio, la bota la cambiamos por
agua de la Chama. Pasé mis
veranos de
juventud en Babia, por el día hierba, al oscurecido ordeño de
cabras y por la
noche fiestuka y a las 8 ya estaba mi madre con el estandocho, tocando diana. Con tal de estar en Babia, me da lo mismo, que
nieve o que truene, gracias Car por tú sensibilidad.