QUINTANILLA DE BABIA: El invierno acrecentó las nieves en la espesura de...

El invierno acrecentó las nieves en la espesura de sus noches.
Perdido por las sendas cabalgó don Genaro Yánez, aterido como el solitario vigía de la estepa, amoratadas sus manos y su semblante, donde las barbas se quebraban como carámbanos.
Durante varios días siguió algunos rastros reveladores, huellas marchitas en las blancas superficies del llano, con la concentración de alguna manada. Y alargó su búsqueda hasta el filo de la oscuridad, hasta el momento en que los ojos de las alimañas eran como brasas recónditas y amenazadoras que hacian relinchar de pavor a las cabalgaduras.
-Acaso ya fuese mejor aguardar la primavera-le dijo Pío lama misericordioso, al contemplar su figura abatida junto a la lumbre.
-Acaso-contesto don Genaro-, ¿pero qué le diré a mi señor?
-Podéis heriros por esas trochas.
-No será el potro blanco una quimera?
-Se irá la nieve y será más facil seguirlo.
-Mañana volveré al Moriscal...................... (continuará)............