La Orden de los servitas u Orden de frailes Siervos de María fue fundada por los siete santos fundadores, de cuyo nombre no se tiene un registro claro; sin embargo se sabe que su origen era o noble o de comerciantes.
Los Hermanos Servitas viven en comunidad inspirados por Santa María, Sierva del Señor, su meta incluye una vida en la cual se esfuerzan por hacer vivos los valores del Evangelio en comunión fraterna y de servicio. Los miembros trabajan, oran, comparten y anuncian el Evangelio.
Se promueve que los dones personales se desarrollen y las capacidades particulares se utilicen para el bien de la comunidad.
La formación de un Servita incluye las siguientes etapas:
Prenoviciado. Etapa de discernimiento vocacional;
Noviciado. Tiempo de reflexión religiosa y participación de la vida comunitaria;
Profesado. Tiempo de vivir y experimentar la vida del Fraile Siervo de María;
Profesión Solemne. El fraile se consagra públicamente al servicio de Dios y Santa María.
Los Hermanos Servitas viven en comunidad inspirados por Santa María, Sierva del Señor, su meta incluye una vida en la cual se esfuerzan por hacer vivos los valores del Evangelio en comunión fraterna y de servicio. Los miembros trabajan, oran, comparten y anuncian el Evangelio.
Se promueve que los dones personales se desarrollen y las capacidades particulares se utilicen para el bien de la comunidad.
La formación de un Servita incluye las siguientes etapas:
Prenoviciado. Etapa de discernimiento vocacional;
Noviciado. Tiempo de reflexión religiosa y participación de la vida comunitaria;
Profesado. Tiempo de vivir y experimentar la vida del Fraile Siervo de María;
Profesión Solemne. El fraile se consagra públicamente al servicio de Dios y Santa María.