-Doctor, doctor... que no sé decir Federico.
-Pero hombre, si lo dice usted muy bien, váyase tranquilo.
Al llegar a casa:
-María, tráeme una coca-cola del Federíco.
-Pero hombre, si lo dice usted muy bien, váyase tranquilo.
Al llegar a casa:
-María, tráeme una coca-cola del Federíco.