QUINTANILLA DE BABIA: Razones no faltan para tachar a este número de nefasto....

Razones no faltan para tachar a este número de nefasto. Su leyenda empezó cuando Filipo de Macedonia añadió su estatua a las de los doce dioses del Olimpo durante una procesión festiva. Unos días después murió, según la leyenda, asesinado por Zeus por haber osado compararse con él. Desde entonces el número ha seguido acumulando mal fario, como queda patente en la Última Cena de Cristo, donde los comensales eran también trece. Y ya se sabe qué pasó… Además, la Cábala sostiene que hay trece espíritus del mal. Y en el Apocalipsis precisamente es el décimo tercer capítulo se habla del Anticristo y la Bestia. También El arcano sin nombre del Tarot (La Muerte) es el número trece y alude simbólicamente al día en que el rey de Francia Felipe el Hermoso dio la orden de arrestar a los caballeros templarios, un 13 de octubre de 1307. Y es que el papa Clemente V, que ayudó a Felipe, y el propio rey murieron muy poco después tal vez víctimas de la maldición que lanzó el Gran Maestre Jacques de Molay mientras le quemaban vivo. No en vano las supersticiones que relacionan este día con el martes obedecen a que esta jornada está relacionada con Marte, dios de la guerra, pero son propias de Europa, porque en EE. UU. imponen más respeto los viernes y trece. En todo caso, no pasan de ser creencias populares sin ninguna base lógica. De hecho, en la Antigüedad Ulises, en su regreso a Ítaca, se salvó del apetito devorador del Cíclope precisamente por ser el decimotercero de su grupo. Asimismo, en el calendario y la teología aztecas el trece era una cifra sagrada. Por eso hay quien lo adopta como su cifra de la suerte y apuesta por ella en la lotería. En numerología representa el reinicio de cualquier asunto, es decir, la repetición de un quehacer.