Tener miedo a la felicidad es una moneda de dos caras, es tener miedo a la desgracia. Vive sin miedo, sueňa despierto.
No me importa ser de la minoría, porque si una mosca dice que la mierda no está buena, NO LO ESTÁ, por mucho que mil digan que sí.
¡Ni el más grande de los caos que haya habido en el universo puede compararse al desastre y desorden que tienes en tu habitación!