Me ha emocionado hasta el llanto el "descubrimiento" de esta página. Escuchar y ver expresiones como "tambarón", "sulcueto", "sulapeña" o "filandón" (ir a filandón decía mi madre en historias que, para mi entusiasmo, ella me repetia "cien veces" con inmarchitable ilusión), me retrotrae a un corto período de mi vida. Yo soy de
Madrid donde he vivido siempre, salvo un corto período de alrededor de dos meses, que a finales de los años 40 o principios de los 50, pasé en
Montrondo,
pueblo en el que en
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