Si mi sonrisa te sirve de adorno en Navidad cuenta con ella, si mi mano te es de ayuda tienes las dos, si mi corazón te trae felicidad es todo tuyo. ¡Feliz Navidad!”
Un muchacho le dice a su psiquiatra:
-Hice lo que me dijo. Conté hasta treinta para no ver una película de despelote, y nada más acabar de contar, la puse. Creo que estoy obsesionado.
-No ha de ser la cosa para tanto. A ver, cuente hasta treinta.
-XXX.