(Cuentos y chascarrillos andaluces)
Era D. Calixto un caballerete cordobés, gracioso, bien plantado y con algunos bienes de fortuna.
Muchas mocitas solteras de Sevilla, donde él estaba estudiando, se afanaban por ganar su voluntad y conquistarle para marido; pero la empresa era harto difícil.
Don Calixto, y no sin fundamento, pasaba por un desaforado mariposón, seductor y picaruelo. Iba revoloteando siempre de muchacha en muchacha, como las abejas y las mariposas revolotean de flor en flor, ... (ver texto completo)
Era D. Calixto un caballerete cordobés, gracioso, bien plantado y con algunos bienes de fortuna.
Muchas mocitas solteras de Sevilla, donde él estaba estudiando, se afanaban por ganar su voluntad y conquistarle para marido; pero la empresa era harto difícil.
Don Calixto, y no sin fundamento, pasaba por un desaforado mariposón, seductor y picaruelo. Iba revoloteando siempre de muchacha en muchacha, como las abejas y las mariposas revolotean de flor en flor, ... (ver texto completo)
ajajaja menuda lista, pero hasi hacen muchas, eso dicen, en mi tiempo no cedia ninguna hasta la boda, ¡que cosa mas boba!