No quiero engañar a nadie y pretendo desengañar a los que ya lo estén: el torneo de
Lario y su
juventud están idealizadas, lo del torneo lo entiendo, en parte, lo de la juventud no, he podido comprobar en sucedidas ocasiones que a la chavalería, afortunadamente una de las más numerosas de la
montaña, le falta espirtu en la inmensa mayoria de los casos. Sólo espero que ciertas actividades que de ellos dependen no se pierdan por la dejadez de la mayoría, y que los que si colaboran (mozos y menos mozos)
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