Es el lugar de la protección, el futuro, la confianza ciega, la obediencia "por que si", la travesura escondida, la risas y las lágrimas sin rencores. Cada día es una aventura sin necesidad de continuar lo que dejamos ayer. Cada día una vuelta al mundo del hogar con ojos nuevos. Correr, subir, bajar, ir y venir con la urgencia de las ganas de correr, hasta que mamá nos llame " ¡a
comer!". Y luego de la
siesta descubrir el mundo de nuevo con ojos grandes y ansias nuevas... Jugar en el
jardín con plantas,
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