LA VEGA DE ROBLEDO: Hoy os voy a contar otra historia que yo creo singular....

Hoy os voy a contar otra historia que yo creo singular.
El día del Santo se celbraba en la Vega de una manera muy curiosa. A los más allegados se les hacía una cuelga que se les felicitaba "colgandolos" el día antes en el filandero. No voy a describir lo que contenia ya que la variedad solo era limitada por la economía y la imaginaciónn de quien la confeccionaba. Siempre se trataba de golosinas.
Al día siguiente el que celebraba el santo salía de su casa, con un cesto de junco que contenía galletas, pastas, las golosinas obsequiadas en la cuelga el día anterior, ect, y tambien una botella de orujo, otra de anis y, en algunos casos, otra de coñac. Comenzaba por la casa situada a la derecha de la suya y pasaba, casa por casa, convidando (invitando) a todos sus convecinos.
Los días de Año Nuevo, San José y San Antonio eran especiales ya que un buen numero de vecinos llevaban uno de los tres nombres.
Hasta los mas pequeños de la casa saboreaban el anis esos días.