la niebla de la noche se retira
librando la altas montañas
desnudando el pueblo dormido
se lleva el recuerdo del insgnio
y el agua de los sueños que corre murmurando
por calles plaza y rió
la niebla de la noche
cada vez menos cerrada
se escurre entre las montañas
tropieza con la estatua del perro apunto de bostezar
arrastra remolinos de carcajadas rotas
hacia la vega antípodas de sombras y arboles
calles entumecidas
se sueltan de sus manos entumecidas con un escalofrío
y al levantarme la veo por la ventana
tras coger las hojas derrotadas
la niebla de la noche
entrega en este banco del abeseo
sus restos barridos hacia el portón
librando la altas montañas
desnudando el pueblo dormido
se lleva el recuerdo del insgnio
y el agua de los sueños que corre murmurando
por calles plaza y rió
la niebla de la noche
cada vez menos cerrada
se escurre entre las montañas
tropieza con la estatua del perro apunto de bostezar
arrastra remolinos de carcajadas rotas
hacia la vega antípodas de sombras y arboles
calles entumecidas
se sueltan de sus manos entumecidas con un escalofrío
y al levantarme la veo por la ventana
tras coger las hojas derrotadas
la niebla de la noche
entrega en este banco del abeseo
sus restos barridos hacia el portón