LA VEGA DE ROBLEDO: Tratamiento...

Tratamiento
El objetivo es reducir la inflamación. El odontólogo o el higienista oral hacen una limpieza completa, lo cual puede incluir el uso de diversos dispositivos e instrumentos para aflojar y remover los depósitos de placa de los dientes.

Es necesaria una higiene oral cuidadosa después de una limpieza dental profesional. El odontólogo o el higienista oral le mostrarán a la persona la forma correcta de cepillarse y usar la seda dental. La limpieza dental profesional, además del cepillado y uso de la seda dental, se puede recomendar dos veces al año o con más frecuencia para casos graves. Igualmente, se puede recomendar el uso de enjuagues bucales antibacterianos u otro tipo de ayudas además del uso frecuente y cuidadoso del cepillo y la seda dental.

Asimismo, se puede recomendar la reparación de los dientes desalineados o el reemplazo de los aparatos dentales y ortodóncicos. Igualmente, se debe hacer el tratamiento de cualquier otra enfermedad o afección conexa.

Expectativas (pronóstico)
La remoción de placa de las encías inflamadas puede ser molesta. El sangrado y la sensibilidad gingival deben disminuir en una o dos semanas después de haberse realizado una limpieza profesional y de una higiene oral cuidadosa. Los enjuagues antibacterianos o de agua tibia con sal pueden reducir la hinchazón y los antinflamatorios de venta libre aliviarán la molestia a causa de la limpieza rigurosa.

Las encías sanas son rosadas y de aspecto firme. Se debe mantener una estricta higiene oral durante toda la vida o la gingivitis reaparecerá.

Complicaciones
Reaparición de la gingivitis
Periodontitis
Infección o absceso de la gingiva o de los huesos maxilares
Gingivitis ulceronecrosante aguda
Situaciones que requieren asistencia médica
La persona debe consultar con el odontólogo si se presenta gingivitis, especialmente si no se ha realizado una limpieza de rutina y un examen dental en los últimos seis meses.

Igualmente, debe consultar con el médico si el odontólogo recomienda tratamiento médico de enfermedades subyacentes que contribuyen al desarrollo de la gingivitis.

Prevención
La buena higiene oral es la mejor prevención contra la gingivitis porque remueve la placa que ocasiona este trastorno. Los dientes se deben cepillar por lo menos dos veces al día y se deben limpiar suavemente con seda dental, mínimo una vez al día. Las personas propensas a la gingivitis deben cepillarse los dientes y limpiarlos con seda dental después de cada comida y antes de acostarse. Se debe consultar con el odontólogo o con el higienista oral para que brinden las instrucciones sobre las técnicas apropiadas para el cepillado y uso de la seda dental.

El odontólogo puede recomendar instrumentos o herramientas especiales de higiene oral para que las utilicen las personas particularmente propensas al desarrollo de depósitos de placa. Su uso complementa, pero no reemplaza al cepillado minucioso y uso de la seda dental. Los aparatos y herramientas pueden abarcar mondadientes y cepillos de dientes especiales, irrigación con agua u otros dispositivos.

El higienista oral o el odontólogo pueden igualmente recomendar cremas dentales o enjuagues bucales antisarro y antiplaca.

La limpieza o profilaxis dental profesional hecha con cierta regularidad es importante para remover la placa que se puede formar, incluso con un cuidadoso cepillado y uso de seda dental. Muchos odontólogos aconsejan hacerse una limpieza dental profesional por lo menos cada seis meses