Siguiendo con los despropósitos, nos iremos ahora a relatar las prisas de unos señores por colocar en el tablón de anuncios una resolución sobre el tema del muro reconvertido en banco. Por un error en el juzgado se envía un escrito en el que se da por cumplida la ejecución de sentencia y resulta que siendo conocedores del error y sabiendo que no es válido el escrito, no solamente no lo quitan del tablón, si no que además no lo comunican. Podían haberlo hecho perfectamente colocando un escrito explicando ... (ver texto completo)