Vale más ser cobarde un minuto que muerto el resto de la vida.
La avaricia y la paz se excluyen mutuamente.
La avaricia lo pierde todo por quererlo todo.
Existen empresas en las cuales el verdadero método lo constituyen un cierto y cuidadoso desorden.
“A pesar que esta vida llegue a su fin, que el corazón deje de bombear sangre, a pesar de que nuestras promesas sin cumplir nos dejen la garganta seca y a pesar que esa persona que tanto nos importaba ya no está a nuestro lado. Debemos tener en cuenta, que algún día nos volveremos a ver en el cielo y que ambos estaremos felices al lado de Dios”.