Es cierto que la mayor parte esta en ruinas, pero, desgraciadamente para el, ahí reside parte de su encanto. El entorno y su situación son una maravilla, y es increible que las autoridades locales no apoyen algún plan de recuperación para este pueblo (para turismo rural, por ejemplo). Sin embargo no está tan abandonado... Hay una familia que tiene ocupada una de las casas y va por allí a menudo...
Pero si esta en ruinas. Es un pueblo fantas, abandonado. Lleva más de 30 años así, desde que se construyó el pantano del Porma. Sus gentes se vieron practicamente obligadas a emigrar a otros lugares como Boñar, León, Oviedo, Gijón, ... A pesar de que el pantano no llego a cubrir sus casas, pero éste si acabó inundando sus mejores prados, y lo dejó con unas comunicaciones muy difíciles, sobre todo en aquélla época, cuando tuvo lugar la masacre de la construcción de la presa del Porma.
Es un pueblo encantador. Estuve en un campo de trabajo en el año 98 y fué fascinante. Despierta la fantasía, la imaginación. Sus paisajes son hermosísimos y hace que te sientas libre rodeada de tanta belleza..