El otro día en el autobus se sentó un señor a mi lado, olia a tabaco que apestaba, reflexionando caí en que claro, como ahora en los lugares públicos está prohibido ya no estoy acostumbrada a soportarlo; me acordé de la Mila y su campaña antitabaco.
Gracias, feliz lunes tambien para tí.
Más besos
La verdad es que huele muy mal el tabaco.
Mì vecino, vive en la letra B del descansillo, fuma como una locomtora a vapor. No deja el puro ni el cigarro en ningùn momento. En cuanto abrimos la
puerta de
casa, toda la
escalera huele que apesta. No solo por lo que deja cuando sale èl, sino porque en su casa hay un edor tan fuerte, que al abrir la puesta, ràpidamente se transmite el aroma a toda la escalera. Asquito.
El lunes fuè bonito, ahora llega el martes que aùn va a ser mejor.
Besos, todos.