Cada calle una historia. Muchas fueron las noches que yo cruce esta calle con medio metro de nieve desde la casa donde viviamos a la casa done dormiamos. El relato seguira.
Eugenio.
No se si habra moneda con la que podamos pagar a demetrio el esfuerzo de recopilación de tantos utensilios, humildes utensilios que nuestros antepasados manejaron con todo el cariño del mundo.
Entre esas piezas tan elementales aprendimos a dar los primeros pasos, a dormir los primeros sueños. Recuerdos que nos devuelven a una infancia con alguna que otra dificultad pero maravillosa infancia.
Gracias demetrio
Firma: eugenio.
Ahí lo teneis...el molino de pozos...solemne como siempre. Cuantas noches pase medio dormido-medio despierto- viendo descender la harina que nos serviria para que el pan hogaza llegara a nuestras bocas.
Constituye una parte importante de la historia del pueblo de pozos.
Euenio.
Que recuerdos me trae esta casa. Bodeaba sus esquinas cuando subia de ver la novia cesde la villa de abajo. Tambien la dejaba de lado cuando era estudiante y bajaba a manzaneda para oir misa o para echar las cartas al correo. Frente a ese balcon estaba la piedra filosofal del pueblo. Por ella se regian sus habitantes para cambiar la "hora del agua". Alli vivieron siempre cipriano, señoa e hijos.
Ahora vive tomas, señora e hijos. !!!que pena manuel que seas del barcelona!
Uno de los sabores, que más recuerdo, son las patatas con sopas adobadas con "unto" y pimentón.
Pero buscaban tiempo para el baile, casi todos los domingos, con el tamboril del Sr Ricardo o la gaita del sr Florencio, a veces a la luz del cándil en alguna cuadra...lo importante es cuando apagaban el cándil...ja, ja¡.
El barril y la barrila, eran imprescindibles, para refrescar y recupar fuerzas durante la siega con los fuertes calores del verano.
En la época de la cosecha, la vida de la gente agnegada de este lugar.era muy dura , empezaban con le siega de hierba a guadaña, seguía la siega del centeno con hoz, desde el amanecer hasta la puesta del sol, des pues la sementera recoger los frutos, patatas...Y a veces con un trozo de pan y una ceballa o "pero", porque ya no quedaba nada de la matanza del gorrino.
Una lambreta.
Ahora los veraneantes, si tenemos tiempo para contemplar las flores de
La primavera, antaño ni las sembraban ni tenían tiempo para mirarlas.
Todo el día dando porrazos, en el mes julio y pleno verano, era muy duro.
.jo.y que poco tardaron en hacerlos cristianos.eh¡.
En libro "Los lobos de Morla", dice el autor que los lobos , despues de atacar a sus rebaños, solían refugiarse en los pinares de la rasa.
La casa de Gabino y Rosa.
La casa de Antonia y Luciano.