Hace muchos años, cuando los adinerados más conocidos y pudientes se juntaban en algún acto social solían decir: aquí está el "todo" Madrid, es decir, el Madrid que a su juicio "merecía la pena". Eran tan orgullosos que cuando se iban de veraneo decían: adiós Madrid que te quedas sin gente.
- A ver, Luisito, vas a definir ante toda la clase la palabra descanso
- Pero profesor, es que no sé lo que es.
- Una pista: ¿qué hace tu papá después de trabajar?
- ¡Eso es lo que mi mamá quisiera saber!
Pues la postura favorita de mi mujer en la cama es la del pez
- ¿La del pez? Ésa no me la conozco.
- Sí, hombre... Se da la vuelta, ¡y nada!
- Jefe, que este mes me han pagado de menos.
- Ya, pero el mes pasado le pagamos de más.
- Sí, un error se entiende, pero dos...
Por muy fuerte que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar...!
Buenas noches.