Viví en este
pueblo dos años. Hará de esto unos 56 ó 57 años ¡uf!. Recuerdo muy bien al señor Paco (tenía autobuses) y a su mujer, Celia, que eran
amigos de mis padres. Tenían varios hijos e hijas; uno de ellos (Guillermo) me salvó la vida cuando caí a un
pozo; una niña de mi edad (Teresa); y no recuerdo más nombres. Tengo más recuerdos: las grandes
nevadas, las
noches asando
castañas, los "viajes" a Cueto y
Arganza... En fin, nostalgias. Luis, de
Salamanca.