Tres exploradores se perdieron en la selva africana, y fueron capturados por unos caníbales. Pero el Rey les dijo que podían salvarse si pasaban dos pequeñas pruebas.
La primera era buscar en la jungla diez unidades de una misma
fruta. Los hombres aceptaron, y por separado fueron a buscar
frutas.
Llegó el primer hombre y dijo:
…
-Yo
traje diez manzanas!
Entonces el Rey le dijo:
-Bien, ahora debes empujarte por el trasero cada fruta sin poner ninguna mueca en el rostro, o si no te matamos!
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