La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.
Llamar a la mujer el sexo débil es una calumnia, es la injusticia del hombre hacia la mujer. Si por fuerza se entiende la fuerza bruta, entonces, en verdad, la mujer es menos brutal que el hombre. Si por fuerza se entiende el poder moral, entonces la mujer es inmensamente superior.
La mujer es un manjar digno de dioses, cuando no lo cocina el diablo.
Las mujeres con pasado y los hombres con futuro son las personas más interesantes.