Las garrapatas pueden ser transmisoras de graves enfermedades, tanto para las personas como para los animales. En el caso del perro, las garrapatas pueden transmitir una enfermedad infecciosa denominada ehrlichiosis canina
Esta enfermedad está causada por unos microorganismos denominados rickettsias, que la garrapata transmite al animal cuando le chupa la sangre. En casos puntuales, poco frecuentes, la enfermedad se puede contraer a través de una transfusión de sangre