Características y cuidados de la lavanda
La lavanda es una planta semiarbustiva de tallos leñosos, hojas perennes largas y estrechas, y pequeñas flores de color azul violáceo, con un cáliz tubular. Pero pese a su peculiar forma y color, la lavanda se conoce, sobre todo, por el fragante aroma que desprende.
Muy resistente, necesita mucha luz y sol directo, aunque en invierno soporta bien las heladas. Crece sin problemas tanto en zonas pedregosas y en terrenos secos y arcillosos, como en macetas ... (ver texto completo)
La lavanda es una planta semiarbustiva de tallos leñosos, hojas perennes largas y estrechas, y pequeñas flores de color azul violáceo, con un cáliz tubular. Pero pese a su peculiar forma y color, la lavanda se conoce, sobre todo, por el fragante aroma que desprende.
Muy resistente, necesita mucha luz y sol directo, aunque en invierno soporta bien las heladas. Crece sin problemas tanto en zonas pedregosas y en terrenos secos y arcillosos, como en macetas ... (ver texto completo)
En cuanto al sustrato, debe estar suelto y bien drenado, sin encharcamientos, aunque soporta la falta de agua y, en verano, basta con regarla una vez a la semana.
Las plantas de lavanda son una opción muy apropiada para borduras, rocallas y setos bajos. También suponen una buena alternativa al césped en emplazamientos donde este no se desarrolla bien, como las superficies irregulares y los terraplenes.
Las plantas de lavanda son una opción muy apropiada para borduras, rocallas y setos bajos. También suponen una buena alternativa al césped en emplazamientos donde este no se desarrolla bien, como las superficies irregulares y los terraplenes.