El carnívoro
Su mayor tentación son unos labios carnosos y rojos, listos para ser devorados por sus afilados dientes. Su táctica
es progresiva.
Primero empezará por mordisqitos suaves, hasta hacerte lanzar un grito de dolor. Ellos al parecer, no distinguen entre
un
beso tierno y otro apasionado y muchas veces se les confunde el sabor de la saliva con el de la sangre que derraman sus víctimas.
Quienes hacen parte de esta categoría pueden verte como un bistec a caballo tierno y calientito. Así ... (ver texto completo)
Su mayor tentación son unos labios carnosos y rojos, listos para ser devorados por sus afilados dientes. Su táctica
es progresiva.
Primero empezará por mordisqitos suaves, hasta hacerte lanzar un grito de dolor. Ellos al parecer, no distinguen entre
un
beso tierno y otro apasionado y muchas veces se les confunde el sabor de la saliva con el de la sangre que derraman sus víctimas.
Quienes hacen parte de esta categoría pueden verte como un bistec a caballo tierno y calientito. Así ... (ver texto completo)