A las fiestas que tiene habia que darlas mas vida, porque solo estan los cuatro del pueblo y los cuatro de los pueblo de alrededor que van alli, por acceden por caminos para que luego no les pille la guardia civil.
No lo se. Pues en esas fechas no estoy por alli , pero hasta hace pocos años si venian con ellaspero desde que se murio Begoña ya no.
El domingo estuve en el pueblo, vi el verdor de los campos y su colorido tan hermoso y particular de nuestro pueblo.
Enhorabuena a Susana y Javi, han sido papás de una niña. Bienvenida a Honrubia de la Cuesta.
En la Huerta de Narro ¿Siguen existiendo los cerezos que daban las sabrosas cerezas blancas?
Casi acabo de llegar de Pardilla. Hacía un día magnífico. El cielo estaba azul, de un azul intenso. Las golondrinas iban y volvían piando y chillando. El campo, lleno de pirigallos, y lo que más me ha gustado ha sido encontrar "los pañales de la virgen y del niño" ¡Hacía tanto que no veía esas flores blancas y azules.! Estaban en el camino de Las Cobatas formando grandes praderas como si fueran de nieve. He ido con mi hermano y nos hemos acercado a "La Pirileja" Siempre me ha llamado la atención ... (ver texto completo)
Gracias por atender mi llamada, necesitaba oir tu voz, TE QUIERO.
Comentarios jocosos los de Moral de Hornuez.
Esta casa fue de un Mayorazgo , descendiente del abuelo Juan, ahora propiedad de otra familia.Restaurada hace más de diez años, quedando como un palacete en el centro del pueblo.
Todavia sigue el reloj en la fachada , y además hay que destacar el alero y y las ventanas y balcones adornados con ladrillo rojo.
La carretera de Fuentenebro te lleva a hermosos lugares, llenos de vegetación, como la huerta de Narro, el camino del Lomo que va a parar a los Valdonjuanes, al Bosque, LLano de la Pala.
¡Bravo! Acertaste quien soy , asi que a partir de ahora nos podemos comunicary y comentar las cosas que suceden en nuestro maravilloso pueblo.
Me tienen pillado el ordenador y nada de lo que escribo sale.
Hace tiempo una persona decía que algunos comentarios le rechinaban los dientes, no se le ha vuelto a ver por estos Carravillaverdes.
La vida no es un crucero de placer interminable.