No me des un vergel: quiero una flor tan sólo, un jazmín infinito que perfume mis días. Y una sonrisa que no se gaste como la cuentas del rosario.
Y ganas de hacer lo que hago, para que no me convierta en una autómata o en una rutinaria".
Dame esa cuota de amor que le permite al corazón latir sin sobresaltos, latir seguro y suave, con ese movimiento de vaivén con que la brisa mueve las ramas de los álamos
Dame esa cuota de amor que le permite al corazón latir sin sobresaltos, latir seguro y suave, con ese movimiento de vaivén con que la brisa mueve las ramas de los álamos