UNA LLAMADA AL VIENTO
Adiós, Rosa de Inglaterra.
no dejes de crecer en nuestros corazones.
Tu eras la bendición que llegaba
a las vidas destruidas.
Tu gritos se reconfortaron en todo el país
y tu susurro reconfortaron a los que sufrían.
Ahora tu lugar esta en el
cielo
y las estrellas repiten tu nombre
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