La verdadera grandeza, no necesita la humillación del resto.
Un gran hombre demuestra su grandeza por el modo en que trata a los que son o tienen menos que él.
La grandeza de una persona se puede manifestar en los grandes momentos, pero se forma en los instantes cotidianos.
Por grande que sea el puesto, ha de mostrar que es mayor la persona.
El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído.
Cuanto más se acerca uno a los grandes hombres, más cuenta se da de que son hombres.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Si te caes siete veces, levántate ocho.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.