Merece la pena recordar "al pulga" y a su mujer "la pilarica". Esta pareja eran los pastores de esos rebaños nueceros. Cuando se jubilaron, vinieron otros, dos más que yo recuerde. Luego mi padre decidio quitar las ovejas... y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Las ovejas daban mucho trabajo, una de las cosas que hice con mi padre en muchas ocasiones fue baja a Burgos con su coche lleno de corderos para dedicarlos a la venta. Una vez hecho el trato nos ibamos a almorzar, al "Valdeajos". ... (ver texto completo)
Las ovejas daban mucho trabajo, una de las cosas que hice con mi padre en muchas ocasiones fue baja a Burgos con su coche lleno de corderos para dedicarlos a la venta. Una vez hecho el trato nos ibamos a almorzar, al "Valdeajos". ... (ver texto completo)