Alza tus brazos, ellos encierran a la
noche,
desátala sobre mi sed,
tambor, tambor, mi fuego.
Que la noche nos cubra como una
campana
que suene suavemente a cada golpe del amor.
Entiérrame la
sombra, lávame con ceniza, cávame del dolor,
límpiame el aire:
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