Le preguntamos al Carlos que cómo era eso de volar. Nos dijo que mejor probáramos, que no se podía explicar. Era un día lunes, a la salida del colegio. A la tarde le pedí permiso a mi mamá para ir donde el Chejo, con la excusa de estudiar, pero no me dio permiso. Vos vas a jugar nintendo, no a estudiar, me dijo, como si no te conociera. El viernes, podés ir si querés, pero antes tenés que hacer las tareas. Cuando les conté al Chejo y al Carlos, quedamos en que el viernes era buen día y que nos juntábamos ... (ver texto completo)
Toda esa semana fue eterna. ¿Cómo sería eso de volar? Yo lo imaginaba muchas maneras. También pensé que a saber con qué cosa nos saldría el Carlos. Como cuando en los anuncios te pintan la gran hamburguesa y vas y la pedís y es una cosa pequeña y descolorida apenas. En los recreos nos juntábamos a comer la refacción, pero no le logramos sacar más al Carlos. Tienen que probarlo, contestaba siempre. Así nos tuvo toda la semana.
El que había descubierto al viejo era el Carlos, un día que se fue solito al barranco. La gente decía que estaba loco y que era brujo. Otros decían que era un pervertido mañoso. La cosa es que un día llegó el Carlos con la noticia de que había aprendido a volar. A volar barrilete, le dijo el Chejo. No, a volar en serio, a andar por el aire, dijo Carlos. Nos explicó que había ido con el viejo del barranco y que lo recibió amable y que platicaron y el viejo le preguntó si quería volar. Yo le dije que ... (ver texto completo)
Le preguntamos al Carlos que cómo era eso de volar. Nos dijo que mejor probáramos, que no se podía explicar. Era un día lunes, a la salida del colegio. A la tarde le pedí permiso a mi mamá para ir donde el Chejo, con la excusa de estudiar, pero no me dio permiso. Vos vas a jugar nintendo, no a estudiar, me dijo, como si no te conociera. El viernes, podés ir si querés, pero antes tenés que hacer las tareas. Cuando les conté al Chejo y al Carlos, quedamos en que el viernes era buen día y que nos juntábamos ... (ver texto completo)
El viejo del barranco
Por José Joaquín López | Junio 21, 2011 | 36 comentarios
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Todos los viernes a las cinco de la tarde nos íbamos al barranco con el Carlos y el Chejo. Vivíamos en la misma colonia e íbamos al mismo colegio, a pocas cuadras de nuestras casas. Nos juntábamos en la casa del Chejo y bajábamos hasta la casa del viejo, que nos esperaba sentado en su mecedora fumando un cigarrillo mentolado. Sonreía al vernos llegar, ... (ver texto completo)
El que había descubierto al viejo era el Carlos, un día que se fue solito al barranco. La gente decía que estaba loco y que era brujo. Otros decían que era un pervertido mañoso. La cosa es que un día llegó el Carlos con la noticia de que había aprendido a volar. A volar barrilete, le dijo el Chejo. No, a volar en serio, a andar por el aire, dijo Carlos. Nos explicó que había ido con el viejo del barranco y que lo recibió amable y que platicaron y el viejo le preguntó si quería volar. Yo le dije que ese viejo no me daba confianza, pero el Carlos dijo que fuéramos los tres, que ya le había hablado de nosotros, que no había nada que temer. ... (ver texto completo)
El viejo del barranco
Por José Joaquín López | Junio 21, 2011 | 36 comentarios
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Todos los viernes a las cinco de la tarde nos íbamos al barranco con el Carlos y el Chejo. Vivíamos en la misma colonia e íbamos al mismo colegio, a pocas cuadras de nuestras casas. Nos juntábamos en la casa del Chejo y bajábamos hasta la casa del viejo, que nos esperaba sentado en su mecedora fumando un cigarrillo mentolado. Sonreía al vernos llegar, ... (ver texto completo)
Quisimos ser el aire…

Quisimos ser testigos,

del tiempo y sus caprichos,

y lo que pudo ser ya no será,

ya no será, ya no será, ya no será
Lo que pudo ser…

Ya no será,

lo que pudo ser.

Quisimos ser el aire,

surcar juntos el cielo,
... (ver texto completo)
Quisimos ser el aire…

Quisimos ser testigos,

del tiempo y sus caprichos,

y lo que pudo ser ya no será,

ya no será, ya no será, ya no será
Lo que pudo ser.

Eché de menos hasta tu desorden,

y ahora me cuesta pronunciar tu nombre,

quizás tuvimos los ojos vendados

y ahora el amor encuentre su aliado.
Desnúdate,

como lo hace mi humilde melodía,

tus lágrimas de sal

son sueños de cristal

y frágiles recuerdos.
Lo que pudo ser.

Eché de menos hasta tu desorden,

y ahora me cuesta pronunciar tu nombre,

quizás tuvimos los ojos vendados

y ahora el amor encuentre su aliado.
Dejaste frases inacabadas,

dando un portazo que no me esperaba,

perdimos la batalla en este juego

y dimos jaque mate al desencuentro
Mirando al mar

ahogué mi desengaño en tonterías,

ahogué tu libertad

con lazos sin atar,

cautivo de mis miedos
Dejaste aromas de melancolía,

esa nostalgia de camas vacías,

aún llegan cartas tuyas al correo,

en este corazón de frío invierno
Dejaste frases inacabadas,

dando un portazo que no me esperaba,

perdimos la batalla en este juego

y dimos jaque mate al desencuentro
Dejaste aromas de melancolía,

esa nostalgia de camas vacías,

aún llegan cartas tuyas al correo,

en este corazón de frío invierno
Dibujando garabatos

en los renglones de esta inquietud

arranqué de mi diario,

aquellas páginas donde estabas tú.

Y se fue,

deshojando la esperanza de volverla a ver.

Me quedé,

como un niño sin zapatos,

como un cuadro sin pared.

Días de sol, días de luz

de amaneceres teñidos de azul

días sin ti, días que se irán.

Días de sol, bañados de luz

días que escapan de la oscuridad

noches de amor, días que vendrán.

He llenado mis bolsillos

de besos nuevos que saben a nada

y aunque sigo siendo el mismo,

todo es distinto en cada madrugada.

Y se fue,

escogiendo la mirada de su timidez.

Me quedé,

recogiendo las pisadas de la arena de su piel.

Días de sol, días de luz

de amaneceres teñidos de azul

Días sin ti, días que se irán.

Días de sol, bañados de luz

días que escapan de la oscuridad

noches de amor y días que vendrán. (X2) ... (ver texto completo)
Debemos aprender a entregarnos. La amistad requiere a veces renunciar a las propias prioridades para ponerse al servicio de quien mas lo necesita, sin por ello dejar de ser nosotros mismos. Donación de verdad.
La familia y los amigos, nuestro paracaídas. Estos son vínculos y relaciones que reclaman toda nuestra dedicación, ya que si están bien constituidos nos rescataran de cualquier caída.
Buenas noches Victoria, pues aquí en mi pueblo nos ha echo lo mismo esta mañana ha estado lloviendo y esta tarde ha vuelto a llover así que poco a poco se llega lejos, pasalo bien y te mando un abrazo desde Oyon,
Buenas noches Teo,
Ya vi que por muchos sitios cayo mucha agua, nieve, y granizo, aqui llovio suabe y sin hacer mal
Feliz noche y un buen viernes
Un abrazoooooooooooooooo
Es fundamental diferenciar entre una amistad sana y otra que no lo es. Las insanas son aquellas que tratan de capturar nuestra atención a toda costa y de este modo nos dejan sin energía, tiñendo de negatividad nuestro estado de ánimo. No utilizar el otro: que principio tan sabio!
Debemos aprender a entregarnos. La amistad requiere a veces renunciar a las propias prioridades para ponerse al servicio de quien mas lo necesita, sin por ello dejar de ser nosotros mismos. Donación de verdad.